Los quistes en los ovarios son sacos que se llenan de líquido o en su superficie. Se suelen tener quistes en los ovarios que no presentan ningún tipo de molestias y que no resultan perjudiciales, de hecho la mayoría desaparecen sin necesidad de tratamiento en unos pocos meses y ni nos enteramos de que los hemos tenido. Pero siempre pueden llegar a convertirse en un problema, y es que si alguno de estos quistes llega a romperse, sí pueden empeorar y provocarnos síntomas bastante graves. Por eso es necesario saber diferenciar si los quistes que tenemos resultan ser malignos o no. 

 

Generalmente, los malestares que suelen provocar los quistes ováricos son: dolor pélvico, pesadez en la zona del abdomen e hinchazón, así que en caso de sentir alguno de estos malestares lo mejor es acudir al médico. Pero también puede suceder que sintamos molestias en esas zonas y que para nada tengan que ver con quistes ováricos, por eso es importante conocer de qué se tratan.

 

Qué son los quistes de ovario

Los ovarios están ubicados a cada lado del útero, y los quistes de ovario consisten en unas bolsas membranosas que se llenan de un líquido o de sustancias sólidas y que pueden mantener su tamaño o llegar a crecer bastantes centímetros. Los quistes de ovario se suelen conocer como tumores de ovario y se consiguen diagnosticar en exploraciones médicas rutinarias como las citologías o a través de ecografías que se llevan a cabo en las revisiones ginecológicas y pueden estar relacionados directamente con la ovulación, o como hemos podido leer, con un crecimiento hormonal que no es normal.

 

Los quistes de ovario suelen aparecer en mujeres de entre los 15 y los 45 años, es decir, durante la edad reproductiva, y por lo general no suelen ser malignos. Esto significa que si aparecen en niñas que todavía no han tenido la primera regla o en mujeres que ya se encuentran en la menopausia, pueden tratarse de algo muy grave y requieren atención médica de inmediato.

 

Tipos de quistes funcionales

Los quistes funcionales se producen cuando los folículos comienzan a crecer de manera anormal, denominándose “quistes funcionales”, existen dos tipos:

  • Quiste folicular

Se produce cuando el folículo del ovario no llega a romperse y no se libera el óvulo, pero crece hasta formar un quiste. Suele aparecer en la mitad del ciclo menstrual.

  • Quiste del cuerpo lúteo

Se produce cuando la abertura de salida del óvulo se cierra debido a los cambios hormonales que sufre el ovario después de liberar al óvulo. Cuando se acumula líquido dentro del folículo hace que este se expanda y se forme un quiste.

 

Síntomas de los quistes de ovario

En caso de padecer uno o más síntomas relacionados con los quistes de ovario, lo mejor es acudir al médico cuanto antes para evitar riesgos mayores, los síntomas no suelen ser muchos, pero su dolor se va intensificando, pueden ser los siguientes:

  • Dolor en la pelvis o en la zona abdominal.
  • Pesadez en la zona abdominal.
  • Menstruaciones irregulares.
  • Movimientos intestinales irregulares.
  • Dolor al tener relaciones sexuales.

Quistes ováricos

 

Cómo diagnosticar quistes ováricos

Para diagnosticar los quistes en los ovarios es preciso someterse a una evaluación clínica. Lo aconsejable es acudir a revisiones de forma regular, pero en caso de no hacerlo y de sentir posibles molestias que puedan relacionarse con los quistes ováricos, lo mejor es acudir al médico.

 

Los quistes ováricos se pueden diagnosticar: por ultrasonido pélvico y por vía transabdominal o transvaginal. El ultrasonido pélvico consiste en una ecografía de esa misma zona en la que se evalúan los ovarios a partir de la imagen, y en caso de diferenciarse los posibles quistes, se realizará un examen físico para obtener los análisis de sangre. Esta ecografía pélvica se podrá realizar vía transabdominal o transvaginal, resultando la vaginal mucho más clara. 

 

Los quistes que llegan a medir incluso más de 5 centímetros de diámetro es aconsejable que se extraigan, ya que pueden persistir y causar síntomas que acaben derivando en tumores malignos, a pesar de que en un principio puedan ser benignos. Los menores de unos 3 centímetros apenas provocan molestias y se consideran funcionales, pudiendo tener pequeñas hemorragias e incluso apenas provocar molestias, consiguiendo que se ignoren e incluso olvidar que se tienen.

 

Cómo prevenir los quistes de ovario

De primeras, no existe ninguna manera de poder prevenir los quistes en los ovarios, sin embargo, el realizarse exámenes pélvicos con continuidad nos puede ayudar a que los cambios que sufran nuestros ovarios se diagnostiquen lo más pronto posible, permitiéndonos actuar con mucha más antelación y evitando que deriven a problemas mucho más graves. Estar pendientes de nuestro ciclo menstrual, a síntomas no tan comunes o a molestias que no notábamos antes pueden resultar clave para saber si acudir o no al médico. Lo verdaderamente importante es estar pendientes a nuestros cambios y acudir a revisiones periódicas.

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